15.3.21

El tejido del mundo_Julián Valle_CAB_Burgos


 

CAB planta +1 

Del 05/03/2021 al 30/05/2021

Texto de presentación en la web del CAB_ english _ français

Fruto de un profundo estudio documental y formal Julián Valle (Aranda de Duero, 1963) ha trazado para el CAB una continuidad argumental establecida en tres estaciones sin intención jerárquica. Más como un fluir, como un hilo, según él mismo nos advierte, que como un estadio cerrado y concluido, las acuarelas y los vaciamientos cerámicos que ocupan el nivel +1 del centro trazan un camino circular y serpenteante.

 

Un modo de trasladar al plano la sensación física de lo cóncavo, de lo excavado, que las obras refieren. Con un uso muy particular del color (tradicionalmente la pintura de Julián Valle recurre a gamas muy regulares con los que obtiene matizados contrastes lumínicos), en las obras creadas para el CAB el autor ha reforzado las tonalidades cromáticas acentuando su virtualidad expresiva. Si en algunas de las primeras obras realizadas para la exposición (El tejido del mundo. 19.15) el óleo y el lino eran los materiales elegidos para mostrar un paisaje ortodoxo, tratado en una media distancia contemplativa, el acercamiento al objeto representado, los planos medios y los primeros planos, han sido resueltos con una compleja técnica combinada sobre papel khadi.

 


No puede haber rapidez, ni premura, ni desaseo en un trabajo que se construye sobre la fragilidad de la memoria. Las salas excavadas en la roca comparten similar código plástico con pinturas en las que el autor parece apoyar su espalda contra la pared de la gruta y mostrarnos lo que sus ojos ven fuera de ella: imágenes aterciopeladas, levemente neblinosas y de melancólica atmósfera. Otras obras prefieren la frontalidad de un halo antropomorfo. En ocasiones sugieren una entrada, en otras una cista convertida hoy en hermoso depósito pluvial. No es infrecuente aquí encontrarnos con un dominio de los verdes y los colores terrosos, pigmentos con los que eleva la luminosidad del motivo elegido hasta convertirlos en artefactos escultóricos.

 

Porque, en efecto, en la obra de Julián Valle ha estado siempre muy presente la escultura. No son pocos sus trabajos mixtos, en los que el diálogo entre la figura exenta y el plano pictórico caminaban de la mano. >Tampoco en esta ocasión el artista nos ha hurtado esa presencia del volumen. Vaciamientos de gres de hallazgos, tal vez reales, tal vez mentales; híbridos de objeto arqueológico y de modelo a escala; objetos mestizos, cuencos para ser soportados en la cavidad de nuestras manos y formar parte de ese hilo con el que el autor confecciona el tejido del mundo.



Del 5 de marzo al 30 de mayo de 2021
CAB
Calle Saldaña s/n, 09003 - Burgos
Teléfono: 947 256 550
Martes a viernes: de 11.00 a 14.00 y de 17.00 a 20.00 h.
Sábados: de 11.00 a 14.30 y de 17.00 a 20.00 h.
Domingos y festivos: de 11.00 a 14.30 h.
Cerrado lunes y fiestas locales 

 


23.11.20

El crepúsculo de Juan Ramón Jiménez

 

Ese maravilloso poema parece que nos muestra, sólo a nosotros, en la intimidad de la lectura, esos pocos elementos engarzados, como si fuera una brillante joya en la penumbra. El microcosmos del huerto absorbe y conecta todo el Universo. Y nosotros, de la mano de Juan Ramón Jiménez, sentimos el fogonazo de ese misterio: 
 
Y yo me iré. Y se quedarán los pájaros cantando;
y se quedará mi huerto con su verde árbol,
y con su pozo blanco.
 
...Y quedamos ahí, mirando al cielo estrellado donde también brillan las estrellas ya extintas.
Hay otro poema, este con un atardecer, y comienza así:
 
Ha consumado el crepúsculo
su holocausto de escarlata...
 
Pues cuentan -Luis Racionero es uno de ellos- que Juan Ramón había dado instrucciones a su criada para que cuando apareciesen los primeros tonos rosados y anaranjados en el cielo le avisase sin tardanza.
Así que ella entraba presta en el estudio y le decía: " ¡¡señorito...el crepúsculo!!" 
 
A mí me parece una anécdota deliciosa. Qué hermoso debía ser sentarse en este porche de Fuentepiña, en la Finca Santa Cruz de Vista Alegre, y contemplar el misterio de las últimas luces: nuestro misterio.
 
 

 

En mi principio está mi fin_Bereshit: Iris Azquinezer

Es mi última acuarela -de momento- y tengo todavía papel y mucha "necesidad" de hacer más. Pero por ahora lo dejo. El subtítulo de esta pieza menciona la obra que me ha acompañado en muchas ocasiones durante la realización de la misma. Es de la compositora y chelista Iris Azquinezer (Madrid, 1984).

Bereshit - בְּרֵאשִׁית - es el primer libro de la Torá y también del Antiguo Testamento, el Génesis, y se refiere a las primeras palabras del Libro: En (el) principio. Y T.S. Eliot escribe “En mi principio está mi fin”.

También me sigue acompañando la Defensa de la contemplación de Miguel de Molinos, esa rara joya de la literatura española del s. XVII.

"¿Quién ha de despertar al alma de aquel dulce y sabroso sueño, si se duerme en la nada?

Camina, camina por esta segura senda, y procura en esa nada sumergirte, perderte y abismarte si quieres aniquilarte, unirte y transformarte."

 




El tejido del mundo 20.08 -Bereshit: Iris Azquinezer-

Julián Valle, 2020

Acuarela, grafito y pincel seco (drybrush) s. papel khadi 320g.

Ø 55 cm.

 

 Bereshit (Génesis - El comienzo) 

Obra para violonchelo solo de Iris Azquinezer